jueves, 23 de agosto de 2018

OPERATIVO CLAMOR

Foto: Charo Larisgoitia

Cuando nos encontramos bordeando el comienzo de una etapa bisagra en nuestra historia se siente un vértigo que es comprendido al percibir sobre nuestras cabezas la moneda que ya está girando. Sin temor a equivocarme creo que quienes nos sumamos a la política por Néstor y Cristina (sin importar la fracción etárea) nunca sentimos un verdadero estado de “alerta y movilización” como en el que hoy estamos inmersos mental, espiritual y físicamente. Mientras escribo estas palabras hay compañerxs en la puerta de Juncal, y en las unidades básicas. No hay más especulaciones: quieren meter en cana a Cristina.

El Círculo Rojo, la Patria Contratista, la Patria Sojera, la Patria Financiera, las mil familias, el delincuente Bonadio, el Partido Judicial, Clarín, La Nación, Magneto, Mitre, los Roggio, los Rocca, los Macri, lo que queda del presidente, Vidal, todo Cambiemos, la basura radical, los dadores de gobernabilidad, Lagarde, el FMI, la Embajada y una horda de caníbales inorgánicos cebadxs de odio, todxs, están quemando los últimos cartuchos para evitar su peor pesadilla; la que paradójicamente ellxs mismos han instalado como una realidad: Cristina candidata.

Empezó, señorxs, el operativo clamor. Ayer Cristina habló de proscripción y comparó su situación con la del candidato presidencial favorito y preso político de Brasil Lula da Silva. Previamente aparecieron durante la semana las primeras encuestas que la dan ganadora en cualquier hipotético balotaje; y, además, mientras más avanza la farsa actual de los cuadernos mas avanza su imagen positiva. No fue magia.

La Segunda Alianza aka Cambiemos ya no es un proyecto político. Hace por lo menos dos semanas que elmanulo nos deja rumiando este concepto en reuniones políticas, anticipando quizá la próxima nota que está craneando al respecto: el gobierno no tiene nada para ofrecer; ni gestión, ni logros, ni promesas. Solo pueden recurrir al circo de terror de Bonadio. El triste epílogo –si se quiere- de la Argentina endeudada y quebrada que están dejando.

Con esto dicho pienso que después de tanta angustia e incertidumbre, y pese a las macabras operaciones políticas, finalmente se ha abierto una ventana por donde entra la esperanza: ha llegado enhorabuena la luz al final del túnel. Hay una posibilidad concreta de terminar con este saqueo criminal. Pero es una ventana, una ventana chiquita; no es una puerta: no vamos a pasar caminando tranquilamente viendo como las encuestas nos dan arriba. Tampoco es una oportunidad fruto del azar. Es consecuencia de la persistencia en sostener lo que a muchxs hizo que se quebraran, lo que a muchxs hizo que bajaran las banderas, lo que a muchxs hizo que se entregaran con un sanguchito o por los fondos-stanley. Nosotrxs no. Y caminar lo que queda de este trayecto hasta el 10 de diciembre de 2019 no va a ser fácil. Repito: quieren meter en cana a Cristina.

Estamos curtidxs en estas tensiones. Supimos, en 2015, tener el tiro libre sobre la hora y la pelota pegó en el palo, se nos escapó la epopeya por un puñado de votos. Recuerdo esas jornadas de salir sin que haya amanecido para repartir volantes a primerísima hora en las estaciones de tren, ir a trabajar, volver a la unidad básica, armar mesas de volanteo, preparar afiches caseros. Volanteadas de día, pintadas de noche. Así, sin parar, y casi dimos vuelta la historia.

Ahora el desafió es distinto y es urgente. Y además, por si fuera poco, el escenario se ha enrarecido. En la Argentina de la Segunda Alianza decir lo que uno piensa no es gratuito y ante este escenario es fundamental no estar solx: por más bronca que a unx le genere lo que está haciendo la banda de delincuentes que nos gobierna, el camino debe ser siempre lo colectivo, la organización. Hemos entrado en una instancia crítica en la que no podemos estar calladxs, mas no sea para –como escribió Walsh-  dar testimonio en momentos difíciles o bien dejar asentado que mientras se regalaba el destino de la Patria nosotrxs no estuvimos de acuerdo.

Hecha esta aclaración digo, como cantaba Daffunchio: personalmente creo que todo esto es una locura; y que es necesario dar incluso un paso más. Y es en este sentido, insisto: organización. Para que la respuesta sea colectiva, pero también en defensa propia. En pleno régimen la forma más segura de ser fiel a lo que unx cree es estar organizadx, es en el colectivo de lxs que pensamos parecido: ese hermoso conglomerado de ciudadanxs que nos motivamos al calor de la discusión, del intercambio de ideas, de la coordinación de tácticas y estrategias. Y sobre todo porque nos cuidamos más y mejor entre todxs.

Cuando recién había empezado este lamentable ciclo político el ex juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni nos decía en una de esas primeras “plazas del pueblo” en Caballito que cuidemos a lxs más jóvenes porque este gobierno era salvaje. Y todavía no había sucedido la desaparición y muerte de Santiago Maldonado ni ninguna de las represiones descontroladas a la movilización popular. Hoy es fundamental que, pase lo que pase en los eventos futuros, nuestra respuesta siempre sea colectiva y no silvestre.

Y con esto no digo que no seamos pasionales. Toda organización está empapada de pasiones y de una mística que la define. Por eso quienes queremos dar testimonio ante lo que está pasando buscamos aquellas organizaciones que desde el 10 de diciembre de 2015 no han bajado una sola bandera, han aguantado los bombardeos mediáticos y los hostigamientos públicos y han sufrido las represiones criminales. Pero además, y en este contexto, buscamos las organizaciones que no solo se plantaron ante la entrega del país, sino que además se plantaron ante la entrega de nuestra memoria como Pueblo y ante la entrega de la memoria de nuestros logros y conquistas, que en este marco no es otra cosa que defender nuestro proyecto político y a la única esperanza posible de volver a reconstruir una idea de país que fue siempre y es –hola- Cristina. 

Y por eso en esto no tengo dudas: con Cristina no se jode, por Cristina nos plantamos, sin Cristina nada. Nos vemos en Juncal, en el Congreso, en la Plaza o a donde Cristina nos necesite.



3 comentarios:

  1. Eeepa... Tremendo Mati. Un abrazo furibundo.

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  2. "Dejar bien asentado que mientras se regalaba el destino de la Patria nosotrxs no estuvimos de acuerdo. Organización!" Me lo llevo! Grande Matias!

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